Cultural Care Au Pair

Originaria de Suecia, Tove Meyer fue au pair de Cultural Care en Chicago entre 2002 y 2003. Ahora es periodista y escritora, así como también productora de un importante programa de entrevistas escandinavo.

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Me acuerdo de la primera vez que vi un semáforo cuando iba al aeropuerto y me shockeó lo grande y diferente que era todo. Era mi primera vez en Estados Unidos y mi primera vez lejos de casa por tanto tiempo. Empecé a depender únicamente de mí misma al minuto que bajé del avión.

Por suerte, desde el momento en que conocí a mi segunda familia anfitriona me sentí como en casa. Realmente eran muy abiertos y teníamos una gran comunicación en cuanto a los chicos y el trabajo. Me sentía segura sobre el objetivo de mi estadía y sentía que ellos me recibieron con los brazos abiertos. Sentía que confiaban en mí y que veían que podía darles algo especial a sus hijos. Gracias a eso gané mucha confianza en mí misma. Me las arreglé con muchas más cosas de las que pensé que podía manejar.

Fue durante mi año como au pair que empecé a desarrollar cierta percepción de quién era yo y a pensar en lo que quería ser y lograr en la vida. Aprendí que soy una persona muy sociable y aventurera, con una cabeza muy creativa. Empecé a escribir mucho, especialmente cuentos cortos y novelas en mi cuarto, y me di cuenta de que era buena para eso. De vuelta en Suecia, me publicaron algunas antologías y gané algunos concursos de escritura mientras estuve en Estados Unidos. (Sí, Internet ya existía ¡y funcionaba!)

Me encantaba la forma en que me conectaba naturalmente con personas nuevas, ya sea en el supermercado o en la escuela de mis chicos anfitriones. Conocí mucha gente y empecé a escuchar sus historias. Mi interés por las historias de los demás me hizo pensar en ser periodista. Y acá estoy ahora, trabajando cada día con las historias de vida de diferentes personas.

Ser au pair es una muy buena experiencia para agregar a tu CV, porque demuestra que trabajás mucho, que aceptás responsabilidades y que sos lo suficientemente valiente como para dejar tu país en pos de una nueva cultura. Aunque también tengo que decir que es una experiencia enriquecedora a todo nivel. Es una aventura y un desafío que no podemos comparar con ninguna otra cosa. Una experiencia cultural que, de alguna forma, te definirá para el resto de tu vida.